Aprovecho el post anterior como introducción…En el supuesto que tiempo atrás hubiera interrumpido un embarazo de la forma más libre, madura, sentida y voluntaria posible, ninguna, y digo ninguna institución, grupo o comunidad hubiera tenido la potestad que siempre está demandando la santa madre iglesia, para coartar una firme decisión como hubiera sido esta. Harto con las trabas que me hubiera encontrado en un -siempre supuesto, no lo olvidéis- caso así con la sanidad pública…que si “Centros de la mujer” ó “CIJ’s” maldirigidos y peor orientados; que si ahora “centros de salud” parriba, centros de salud pabajo; que si matrón, sicólogo, objeciones de conciencia; que si después de tener todos los beneplácitos, una lista de espera de no menos de cincuenta o sesenta días….A esto se le llama agilidad, efectividad??...
Y mientras tanto, tu cuerpo y tus sensaciones experimentando cambios…y tú con tus ideas bien claras, sintiendo hasta el movimiento de las alas de las mariposas…y quieres parar tu angustia leyendo la prensa, y ahí está. Cual tita cervera encadenada en un platanero del paseo del prado, el Sr. Camino (juan antonio martínez, en un humilde entorno) con su poster y su hijo debajo el brazo…y cierras la prensa y enciendes el televisor, y ahí está, una patética Soraya Saenz de Santamaría (oye, ¿no le tocará ésta nada al médico abortista que me hubiera practicado la interrupción de haberla llevado a cabo, no??) respetando otra cruzada de la iglesia católica…ustedes sí que estigmatizan.
Imagino que de haber tenido lugar, hubiera escogido un noviembre cualquiera para interrumpirlo…imagino también, que igual un noviembre futuro decida que es buen mes para procrear…de idéntica forma libre, madura, sentida y voluntaria. Esta es mi opinión y mi opción. La de una persona en el ecuador de su vida. Cuánto más para autoproclamarme con la licencia MORAL, de tomar una decisión así por ninguna de mis hijas. Así que vamos a dejarnos de pollas, y guardemos esta infame doble moral en el armario del que nunca pueda salir…a ver si se asfixia por sí misma.
No quiero dejar pasar por alto para los que tuvieran tentación de hacer alguno de esos comentarios, en el que en el mejor de los casos la sugerencia sea darlo en adopción, que desde ya abordo su egocentrismo con muy mala baba. Que se pueden meter por donde les quepa, su necesidad de salvaguardar este ecosistema depravando la energía de otro, y se lo apliquen. Que se vayan a adoptar, que haber hay, que igual no cubran sus espectativas estéticas, pero haber hay. Y qué na más de pensar que algo que yo imaginariamente hubiera engendrado, cayera en manos de uno de estos licenciosos, se me contraerían los adutores y no podría ni empujar.
Bendita la hora que, siempre supuestamente, individualmente, una tomó aquella decisión. Porque de no haber sido así, todo un pack de vida se hubiera ido a tomar por el culo.
Cómo somos los actores, siempre con nuestro alter ego por delante…