(…)Te cortaría las uñas de los pies hasta que te quedases sin ellas y tuviera que cortarte, maldita puta, en trocitos los dedos.
Hija de puta... claro que sabes... que quieres que te trate como si fueras una maldita enemiga... O tal vez prefieras que te utilice como un horno crematorio... que me fume un paquete de tabaco negro y apague cada cigarro en tu puta piel. El primero lo apagaré sobre la palma de la mano, el segundo lo apagare sobre tu sobaco..., el tercero lo apagare sobre tu pezón izquierdo, el quinto sobre tu pezón derecho, llenare de ceniza el hueco de tu ombligo y allí apagaré el sexto, el séptimo lo apagare sobre tus muslos, en cada hueco de los dedos de tus pies apagaré otro cigarro, ya sólo me quedarán tres para acabar el paquete. El cigarro número 18, lo apagaré en tu cara, o mejor aún lo encenderé, te lo meteré por los agujeros de tu nariz para que se consuma poco a poco. El cigarro número 19, me servirá para quemarte los pelos de tu puta cabeza. Y el último cigarro, lo utilizaré para quemarte los labios y en ese momento, en mitad de un grito de dolor, dejes de hablar y de respirar (…)
(…)Me siento ultrajada, humillada, injuriada, insultada, ofendida, deshonrada, mancillada, embestida, deteriorada, ajada, malograda, golpeada, zurrada, vejada, forzada, desflorada, violada, profanada, liquidada, eliminada, inmolada, despachada, exterminada, destrozada, reventada, aniquilada, acabada, ejecutada, ajusticiada, apuñalada, acuchillada, acribillada, disparada, tiroteada, ametrallada, estrangulada, acogotada, desnucada, envenenada, lapidada, apaleada, difunta, cadáver, víctima, desolada, deshabitada, desértica, vacía, marchita(...)
“Combatientes”
Antonio Hernandez Centeno